REFLEXIÓN Y PROPUESTA PARA NUEVO PLAN DE ESTUDIO



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RESUMEN de:
REFLEXIÓN Y PROPUESTA PARA UN NUEVO PLAN DE ESTUDIOS *
Dr. Daniel P. Bruno Mentasti                  Instituto de Técnica Forense

  Un moderno Plan de Estudios en la Facultad de Derecho de la (UdelaR), debe armonizar y coincidir con la orientación general que adoptó la Universidad que integra.
  Debe adaptarse a la necesidad de lograr la mayor posibilidad de movimiento horizontal del educando, así como contemplar las múltiples particularidades de los destinatarios de la enseñanza para permitir en distintas modalidades conducentes a iguales o similares logros de grado, la universalidad de acceso a la formación terciaria.
   También debe asegurar la rápida inserción en el ámbito laboral del educando tanto en beneficio de éste y como soporte material de la continuidad de su educación, como en beneficio y devolución hacia la comunidad. Cobran especial importancia los títulos intermedios (debiendo acortarse lo más posible el acceso el primer reconocimiento), sea de grado, de posgrado o de posterior actualización y profundización, en un proceso de educación permanente.
   Como el Derecho Aplicado es precisamente una formidable herramienta de enseñanza por su misma definición, acompañará todas estas acciones y etapas de la formación del jurista, en todos los niveles e instancias, adecuándose naturalmente a cada una de ellas.
  El actual plan de estudios ha considerado que la enseñanza de la materia (Derecho Aplicado –Técnica Forense), requería previamente el conocimiento de los materiales teórico-dogmáticos. Es la concepción clásica o tradicional de la enseñanza. Sin embargo hoy vemos que no es necesariamente equívoca, pero tampoco es exclusiva o excluyente.
  Es más, mirando los primeros aprendizajes de un bebé, advertimos que aprende, y aprehende, con la observación, imitación y reiteración de conductas y nos dice la ciencia que lo estudia, que tales sucesos son definitivos en la formación de su personalidad.
   Es por ello que nada impide que el estudiante de derecho pueda vivenciar y contactar con la realidad de su ejercicio, prácticamente desde el inicio de la carrera, solamente graduando la profundidad de su práctica en igual medida que la  profundidad de adquisición de conocimiento teórico. La materia debería colocarse casi al comienzo de la carrera, con poca carga horaria inicial, la que debería incrementar o disminuir conforme fuera el diseño del nuevo Plan de Estudios y los requerimientos que vendrían dados por el contenido de la enseñanza de la dogmática jurídica sustantiva y adjetiva que el Plan de Estudio diseñe.
  Debe partirse necesariamente de la universalidad del conjunto del derecho y con ello admitir la incidencia inmediata en situaciones jurídicas concretas de eventos que se dan aún en las antípodas; tener presente la vertiginosa velocidad de sus cambios; considerar la cada vez más frecuente incidencia de lo supranacional; y, con ello la segura superación de los modelos tradicionales.  Y asimismo se impone que el derecho actual (sea sustantivo, sea adjetivo), se ejecute y deba ejecutarse en “clave” de derechos humanos. Validamos como paradigma el Derecho de los Derechos Humanos, asumimos las propuestas del llamado Bloque de Constitucionalidad  y los principios de interpretación “pro homini”, así como sus consecuencias en derechos sustantivos tanto como en garantías para su efectividad.
  La trascendencia de conocer acabadamente la decisiva influencia del paradigma al que se adhiera, en la interpretación concreta de las normas jurídicas que se entenderá regulan la situación particular a examinar (el “caso concreto”) es de las mayores exigencias que se imponen a la materia y una de sus mayores contribuciones en la forma de inserción en el Plan de Estudios, que se propone.
  A partir de la fabulosa multiplicación de normas jurídicas y de materiales tanto doctrinarios como jurisprudenciales, conjuntamente con el fenómeno de la “globalización”, es posible afirmar sin temor a ningún error,  la imposibilidad absoluta de conocer el universo jurídico en su totalidad, haciendo más relevante que nunca la elaboración y enseñanza del Derecho Aplicado, que permite a través de la utilización de las herramientas existentes, la identificación de las situaciones jurídicas concretas.
   Así como la Filosofía se encuentra en el origen del conocimiento científico, en el caso del Derecho está en su último fundamento mismo. Es a partir de la filosofía que encuentra su lugar el tratamiento de los paradigmas del derecho, como el iusnaturalismo, el positivismo, el llamado neopositivismo, hasta el actual enfoque del derecho en clave de derechos humanos. Después de la Filosofía y hasta llegar al Derecho Aplicado, en el medio está su desgarramiento y especialización, la dogmática y el estudio de cada una de las materias, ramas o disciplinas, tanto adjetivas como sustantivas, públicas o privadas, hasta sus más extensos grados de división y especialización, donde constantemente vemos reclamar autonomía a temáticas cada vez más concretas y específicas. Y al final, viene la reconstrucción. Cuando de resolver la situación jurídica concreta se trata, cuando hay que aplicar el derecho al caso a estudio, es el Derecho Aplicado que fundado e inspirado en el Paradigma que la elección filosófica impuso, interpreta y elije las ramas del derecho que le son propias (que regulan) la situación jurídica concreta, coordina y armoniza las normas que identificó aplicables de las ramas del derecho que correspondan tanto sustantivas como adjetivas, y diagnosticada así la situación, formula la  hipótesis teórica de su solución, identificando en un segundo paso las herramientas que harán posible su actuación en la realidad concreta, material y tangible (esas herramientas son las ya mencionadas actuaciones, escritas u orales de los abogados, fiscales y jueces, dictámenes y sentencias). Este proceso o praxis donde se conjugan en el caso concreto la filosofía, las ramas seleccionadas del derecho, mediante el análisis argumental necesariamente creativo y las herramientas seleccionadas, es el área del conocimiento cuyo estudio e investigación nos ocupa: El Derecho Aplicado.
  Esta propuesta promueve la enseñanza del Derecho Aplicado en paralelo y acordada con los cursos de las demás disciplinas, durante todo el ciclo de educación permanente.


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